Mírame

Mírame, soy yo, no un fardo de mil kilos del que no te puedes desprender.

Mírame, soy la de siempre, no una losa encima de tu tumba que te impide resucitar.

Mírame, he cambiado y no sé si te gusta lo que ves. No te preocupes, sólo soy obligatoria para mi misma. Soy vulnerable pero no tonta, el darme cuenta yo sola de lo que te cuesto es parecido a una infidelidad.

Mírame. No soy una soga en tu cuello. Más bien un nudo corredizo mal hecho que en cualquier momento se soltará. Una cadena, quizás muy pesada, pero que está abierta.

¿Me recuerdas? ¿Me reconoces? ¿Qué me gusta ahora? ¿Cuáles son mis sueños -que no los tuyos? ¿Qué me ilusiona? ¿Qué me pasó ayer en el trabajo? ¿Dónde me he perdido? ¿Qué me consume? ¿En qué bucle ando metida ahora mismo? ¿Porqué quiero llorar al teclear estas líneas? No te preocupes, no hace falta que respondas, no tienes que entrar en conflicto ni siquiera contigo. Esto no leerá nadie. 

Sólo tengo que pasar la última página del diario y cerrarlo con llave aunque no sea necesario, tu falta de interés es el mejor cerrojo.

3 respuestas a “Mírame”

  1. La página en blanco siempre sostendrá las palabras que otros no se atrevieron a leer, eso aunque no sea consuelo, es una seguridad aplastante.

    Le gusta a 2 personas

  2. Qué intensidad y dureza. 🖤

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: