Ojo al tacto

Al tacto era viscoso. Tanto que era asqueroso. Al instante querías retirar la mano y arrancártela sin miramientos. El tacto se te volvía un recuerdo poderoso.Querías olvidarlo. Perderlo.

Pero se quedaba ahí. Pringosamente adherido a tu mano tal que parecía estar hecho de tu propia piel. Tal era el recuerdo de algo que se te hacía tan desagradable. Lo peor vendría después, cuando tu mente en un acto suicida y retorcido decidía no sólo verse como culpable de haberlo tocado primero, sino también responsable de perpetuarlo en el tiempo.

La única forma de desgajar era cortar por lo sano.

Así es y así fue.

3 respuestas a “Ojo al tacto”

  1. Que asqueroso! Que bueno!

    Le gusta a 2 personas

  2. La mente siempre jugando con nosotros, ahora tengo esa sensación de asco recorriendo todo el cuerpo!

    Le gusta a 2 personas

    1. Jajaja qué bueno haberte provocado eso. Perdón!!!! Jajaja

      Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: