De corazón

Si el corazón se aburre de querer, para qué sirve.

Mario Benedetti

Entre latido y latido sintió un desasosiego para él desconocido.

Aburrido de querer y hastiado de odiar, se preguntaba si es que estaba llegando su final.

Latir ya no llenaba vacíos ni respondía a la razón dictada desde más arriba.

Sin un proyecto, sin metas y aún con la razón nublada, no se rendía.

Pero de qué servía querer si no se sentía amado. De qué servía latir si la sangre no llenaba ya de dulzura y calidez aquellas suaves mejillas.

Ya no coloreaba su piel ni aceleraba su pulso.

Hacía demasiados sueños que no guiaba sus impulsos.

Ya no luchaba con la razón para decidir los pormenores de futuras acciones.

No dictaba ni se había vuelto a sentir atravesado.

Los tiempos en que parecía galopar habían parecido terminar.

Ahora más bien vivía condenado en un puño eterno.

¿Por cuánto tiempo iba a durar eso?¿Merecía continuar sin saber cuándo sería el final?

Aburrido de ser, dudo de sí mismo. Y fue en ese instante que dió su último latido.

3 respuestas a “De corazón”

  1. Ya no hubo razón para seguir, la alegría por vivir había desaparecido sin saber cómo.

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  2. 😍 Ya no encontraba un motivo por el que latir. Los creía haber agotado todos.

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