Dignidad

Son las seis y veinte de la mañana y no he logrado conciliar el sueño. Miro al vacío y escucho un silencio que me ahoga, una pregunta que resbala entre cabeza y pecho, y a mitad del camino se me atora en la garganta, como un gemido que aprieto porque sería inútil gritarlo… ¿Quién me escucharía?… Tampoco le daría salida. Me avergüenzo de mí mismo ¿Cómo te permití llegar tan lejos?  A pesar de constatar cada minuto que tu ausencia solo me reporta beneficios, te extraño y no logro deshacerme de mi fantasía de ti.

¿En qué curva de mi vida perdí la dignidad?

3 respuestas a “Dignidad”

  1. No importa dónde se perdió, sino el momento en que tomamos la decisión de volver a integrarla.

    Le gusta a 2 personas

  2. Muy cierto!!!

    Le gusta a 2 personas

  3. Echar de menos lo que echábamos de más.

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: